carolus, haz caso a lo que te dicen tanto gartzke y fernycarm, que son expertos en la materia.
Mi caso fue casi parecido, de un viaje que hice a Galicia dos años antes, me traje las conchas que me comí allá, con un buen albariño o ribeiro (ambos vinos pegan de vicio).
No obstante, si no quieres comerte la carne, en el camino hay multitud de sitios donde las venden, pero a mi entender, nunca se tendrá el mismo cariño que una que has saboreao.
Buen camino!!!