Bueno, no sé muy bien que tiene que ver esto con el Camino de Santiago, pero la verdad es que no deja de ser indignante.
Dinero público que se mueve de un lado para otro hacia fundaciones de las que no sabemos sus cuentas y por lo tanto no sabemos como se divide el pastel. Jamás sabremos cuales son los verdaderos propositos de estas fundaciones, desde luego sospechosos si que son
Saludos
Isabel