Hace unos días que le estoy dando vueltas, a raíz de un viaje reciente, al tema de las flechas.
Hace ya unos cuantos años, cuando nos encontramos una serie de amigos en Burgos con la excusa del Camino de Santiago, que realice el primer tramo del Camino.
En cuanto salimos con las bicis me iban diciendo que siguiese las flechas y las conchas, y yo les decía: ¿pero que flechas?.
Y ellos me contestaban, allí hay una, allí hay otra,.. hasta que por fin vi la primera. A partir de entonces las fui viendo todas. Que ilusión me hacia verlas!!!
Mas adelante, cuando realicé el Camino las iba siguiendo normalmente, a la que al rato no veía ninguna me decía: te has equivocado!, y vuelta atrás. Se convierten en tus compañeras de viaje.
Después del Camino hice un viaje a Bélgica. Me encontraba en Bruselas paseando y me tropecé con una cosa en suelo que casi me hace caer, ¿Qué era? Una concha!! Que ilusión!!.
El camino te va siguiendo, pensé.
Bien pues ahora he vuelto de otro viaje, en Francia esta vez, y estaba en Tours apoyado en un poste para hacer una foto, ¿y que me encuentro? Un adhesivo del Camino clavado en el poste y yo pensé ¿pero por aquí pasa el Camino? Me lo contesto otra concha en el suelo que también encontré por casualidad.
Y a todo esto que me estoy preguntando: cuando vemos las primeras flechas, ¿quedamos ya marcados para ir encontrándolas en todos los sitios que vas?
Ya se que no, pero estas casualidades a veces te lo hacen pensar.
[img]

[/img]