Otra solución a la contaminación de las pastilas es introducirlas en agua hirviendo y "cocinarlas a fuego fuerte" un par de minutos.
Las sacas, le pasa una lija de grano fino para matar la capilla de arriba y... voila, pastillas nuevas. Luego, evidentemente, hay que "acoplarlas" con fenadas cortas y fuertes, y en pocos km. adquieren un mordiente que te quedas anonadado.
Y otra cosa: no hay que tener miedo al freno delantero, sino tacto. Una vez dosifiques como es debido te preguntarás cómo podía yo frenar antes?